Sedienta se encontraba el alma, con los brazos abiertos esperaba la llegada, con un sinfÃn de recuerdos que acechaban y atormentaban, pues nada habÃa salido como preveÃa, en algo me habÃa equivocado, pero sin poder llegar a la verdad, a encontrar ese significado que la madre naturaleza, tal y como dicen que es sabÃa , me supo explicar.
Comparto con vosotros el momento que vivà el sábado pasado , una ceremonia espiritual, realizada con mucho cariño !! Me encantó, sentir que se vibra cuando se siente, que en las pequeñas cosas y en las que se hacen de corazón, sale la luz resplandeciente, y la blancura del ser, el que hace que se huela a jazmÃn, a aires nuevos y verdaderos.
Me encantó sentir la sensación, como si el mar se detuviera, y la brisa acercara su mejilla, como si ese balanceo en las olas me envolvieran con su melodÃa, como el cantar de un jilguero,  en las madrugadas…..
Gracias a la vida , a los seres que me permiten sentir estas sensaciones, estas vivencias que dan mas luz en mi camino.
La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquà y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás.
Cada dÃa que pasa me doy cuenta que lo mas me gusta hacer es ayudar a las personas, y gracias a reiki, y otras terapias me hace que trabaje diariamente.
Todo cuesta y que aun queda un largo camino para realizar lo que uno quiere, aunque tendemos a desanimarnos cuando lo vemos lejano , a tirar la toalla cuando vemos esfuerzo, a dudar porque nuestras creencias no son fuertes.
Debemos de superarnos, crecer, todas aquellas frustraciones, decepciones, limitaciones que nos hemos puesto en nuestro ser interno, debemos de combatir y prepararnos a ser las personas que queremos ser.
Espero que te haya gustado el vÃdeo y te hayas animado a seguir con tu sueño y a cumplirlo.
La mayorÃa de los seres humanos, son como hojas que caen de los árboles, que vuelan y revolotean por el aire, vacilan y por último se precipitan en el suelo. Otros, por el contrario, casi son como estrellas; siguen su camino fijo, ningún viento los alcanza, pues llevan en su interior su ley y su meta. - SIDHARTA