Layla

Layla.

Como comentaba el otro dia, a veces pensamos que las cosas nos ocurren de casualidad, nos queda siempre la duda, aunque mis creencias me reafirman muchas veces que no.
Resulta que la semana pasada, como ya sabeis algunos nos encontramos una perrita, desfavorecida y con muchisimo miedo, creemos que a sido maltratada, así que mas por parte de mi hija que la cogió en brazos, y sin pensar en más allá quisimos sacarla del peligro que corría en la calle.
Normalmente no era habitual en nosotros el paso por donde la encontramos, la bañamos y pensando en llevarla a la protectora, allí podrian acabar sacrificandola teniendo solo un año y medio de edad.
La recogimos circunstancialmente, esperando para encontrarle un nuevo hogar para esta pequeña, siendo buena y cariñosa.
Yo conociendome a mí, que me he criado con animales, que adoro a los perros, interactuo con ella, como si fuera ya mía,aunque pensando mentalmente que sería mas faena para mí,al dia siguiente de habermela encontrado y usando la red social para encontrarle casa, me dirijo a la tienda de animales ubicada cerca, fuí a comprarle una correa, la mas barata ya que nuestra intención era que estuviera momentaneamente, asi que costaba 6 euros, despues entré en otra tienda y al salir, cual mi sorpresa que me encuentro 10 euros en el suelo, era un regalo del cielo, una recompensa, o una señal para quedarme con Layla, el nombre que le había puesto mi hija.