En mi camino

Voy caminando, como vagando a algún lugar,me paro, observo a la gente pero la veo intacta, nadie se mueve, parece no correr el viento, pero siento frío en la cara, mi piel se desgarra de agrietada que está y mi pensar se hace intenso, cuando noto que el cielo me cae a los pies, inspiro y no llega oxigeno !! ni la sangre circula , estoy blanca, asustada…. las calles vacías en silencio, solo yo y mi perra, ella antes que yo se percató de la situación, por su instinto supo desde el primer momento , no me di cuenta yo…. que temblaba cuando cruzábamos de acera, que me miraban sus ojitos y querían decirme del peligro que podríamos tener.
No supe verlo, y me senté en un banco próximo a una explanada de hierva , cerca de un centro de ancianos, que bien hacer de estas personas que cuidan y estos ancianos que encuentran un nuevo hogar, que la paz y el amor reinen en ellos los últimos momentos de su vida, pero yo continuaba en ese banco , sentía el helor en mis pupilas y en mis entrañas, ni un suspiro de alivio hallaba en mi, mis ojos empezaban a notar la humedad que sentía mi corazón, rozaban por mis mejillas un hilo de agua cristalina que casi cubría toda la cara, encontré un pañuelo de color verde , que me llamó la atención, jamás había visto ese pañuelo, pero me limpié la cara con el….. me sentía mas relajada y el pañuelo me hizo pensar, que busco yo ahí en ese lugar , parecía a los lejos divisar a alguien , pero mis ojos aun con rojeces y un pequeño escozor no me dejaba ver quien podía ser.
Mi perra inquieta, y yo vendida a la esperanza de que el mundo me diera lo eterno, la oportunidad de darme un consuelo y sentido del amor , de vibrar con la fé de que todo me iba a cambiar, de que pudiera ver lo que yo quisiera y mis latidos y mis sentidos fueran acordes con mi conciencia, mi saber estar… no podía perderme quien venia a visitarme, y de repente con alas blancas y un traje que le tapaba hasta los pies, descendió como si de la nada y me dio de nuevo un manto para protegerme de ese frío, de la soledad, de la mala hierva que se filtra en la atmósfera, y te intoxica de tempestades .


De pronto , la gente empezó a caminar, ya veía como las hojas de los arboles caían y se movían del aire.
Seguía envuelta en ese manto tan especial , sentí el abrazo tan amoroso que en la vida pudiera haber sentido, y la ultima lágrima descendió por mi rostro , esta era de esperanza, de amor, de vida, de lucha, de alivio, de un sinfín de sentimientos que me dio mas fuerza y me ayudó a superar mi desespero, fue mi ángel de la guarda, el que está en mis momentos buenos y malos, y mis ojos estaban preparados para ver la belleza , y encontré la llave que estaba en mi , en mi sentir mas preciado, que nunca jamas hubiera imaginado.