Profundidad

Profundidad .

Mas allá de lo que la tierra pueda ofrecer, de hacerme participe,de escuchar los cantos y el sonido melódico del viento, ese que trae tempestad, que de vez en cuando, a veces azota y hace daño.

No hay sol ni luna si no hay marea y la tierra desapareciendo tapándose en su manto, apagándose…

El olor nos trae recuerdos pasados, una sensación de haber estado y de golpe la sensación de haberlo perdido todo, de sentirte sol@, de mirar por la ventana y como el día gris, no hay pájaros, ni susurros de nadie vecino, está todo seco, no se contempla insecto alguno.

No hay miedo, no hay inquietud, no hay nada que perder, porque no hay nada….

El planeta esta gritando, la marea sigue en su curso revuelta, es la que da la esperanza, la señal que aun se puede remediar, la señal que está avisando , que no está todo por perdido.

 

Aun podemos destapar, el mundo no está completamente tapado, pueden brotar las raíces de nuevo, aun pueden brotar mas, y con mas fuerza, porque estamos unidos, porque nos dimos cuenta que el corazón sigue vivo, y siente con latido intenso, con mirada ferviente y con suspiro de cálido abrazo, como el alma que viaja a nuestro lado, que nos ayuda y nos hace entender que a parte que no estamos solos, nos dan señales de aliento, de caminos dulces después de amargos, de sonrisas sabor azúcar y miel después de llantos desesperanzados, de tristezas, de búsquedas incansables de sentir aire libertario, de intentos fallidos y respuestas amables, confiables que la naturaleza ofrece, nunca mi sentir fue tan profundo y la expresión de mis mejillas castigadas de arrastres , cuidadas y tratadas en presente, vuelos incansables hacia nuevas ilusiones y fantasías creadas por la falta de atención, de miradas perdidas.

Respirar aire profundo, canalizando en mi manera de pensar , de sentir, de darme cuenta que la soledad es un estado pasajero, que cultivando y sembrando se aleja ese estado convirtiéndose en viento fresco renovado, compañero de ayuda amigable, compañero de viaje, de caminos de luz y brillo al paso de sentirse libre, no hay dolor permanente, no hay angustia que mate y que no de la respuesta de esa lección casi ya aprendida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El sentido de la vida, el vivir intentando ser fuerte, pero sensible al aire, a la brisa, a la esperanza.