Ruido interior, haz meditaciones

 

Respiro, me adentro al ruido interior, en los escondrijos misteriosos de las circunstancias, un pasaje a un lugar que aún no conozco, rodeo y me detengo , que tengo que hacer para saber si mi camino es el que debo o cuál es el que no debo, las semillas brotan muy  despacio, me despista el aire que sopla, la libertad que me da a su paso, me permite elegir aunque me equivoque, equivocarse es acercarse en movimiento al objetivo, es hacer , actuar , es vibrar, encontrarte contigo , renacer, es sentirse de nuevo con alas, es descubrir un nuevo mundo, dejar la oscuridad , las dudas , los pesares, y seguir volando hacia la dirección que se iba, antes de perderse.

Renacer tantas veces como necesitemos, para seguir escuchando al corazón, seguir respirando dentro y fuera, de todos los pasos de nuestra vida, nada es fácil, y fácil lo es todo, cuando fluye, cuando uno se siente conectado con todo, y remamos sin esfuerzo.

Ro

 

Respuesta :

El amor es la respuesta de todo. El amor no es una abstracción, sino una energía de verdad. Empieza a entrar en contacto con Dios en tu interior. Sentir el amor. Expresar el amor. El amor disuelve el miedo. Cuando se siente amor no puede temerse nada. Como todo es energía, y el amor abarca todas las energías, todo es amor. Nuestros corazones conocen el camino de la felicidad y la paz interior. Prácticas espirituales como las meditaciones y la oración nos recuerdan lo que ya sabemos. Cuando nos olvidamos del mensaje de nuestro corazón y caemos en la rutina y en los baches de la vida, nos sentimos insatisfechos y desdichados. Nuestra perspectiva está borrosa, hemos olvidado nuestro plan de vida, nos hemos perdido. El remedio es sencillo. Dedica tiempo a recordar tu divinidad, tu naturaleza espiritual. Recuerda por qué estás aquí. La meditaciones una forma de despertar la memoria. La meditación es el arte de poner la mente en blanco para acallar la tertulia perpetua que normalmente llena nuestra conciencia. En la tranquilidad de la mente silenciosa, empezamos a ser observadores, a tomar distancia y, con el tiempo y la práctica, a darnos cuenta de que existe un nivel de conciencia superior. Dentro de nuestras formas humanas hay un ser espiritual. Nuestra parte espiritual nunca muere. Jamás perdemos a nuestros seres queridos. En realidad, todos los seres humanos estamos conectados… para siempre. Cuando tenemos experiencias espirituales, casi siempre evocamos la energía del amor. Esa forma de amor es incondicional, absoluta e ilimitada. Es como un impulso de energía pura, una energía que también posee atributos de gran fuerza, como la sabiduría, la compasión, la eternidad y la conciencia sublime. El amor es la energía más básica y dominante que existe. Es la esencia de nuestro ser y nuestro universo. Es el componente fundamental de la naturaleza que conecta y une todas las cosas, a todas las personas. La energía del amor es, en potencia, más fuerte que cualquier bomba y más sutil que cualquier hierba. Lo que sucede es que aún no hemos podido aprovechar esa energía tan básica y pura. Cuando lo consigamos, podrá darse una curación en todos los niveles, individualidad planetaria.

 

Por eso y más hay que hacer meditaciones siempre para serenar la mente, cuerpo y alma.

Brian Weiss.