Sabiendo que eras mi enemigo, ahí estuve.

Sabiendo que eras un enemigo ahi estuve.

 

Caí en tus brasas, sabiendo que quien te daba de comer un gran enemigo para mí, y no supe parar, esa quizás mi alegria y mi esperanza, puesto que el camino donde me posé, y esperé pasar las nubes, creyendo que merecia todo ese bien , venia en un envuelto engañoso, que injusta y sin medida, me hayé en un desierto, con mucha agua, y poca sed, creyendo ilusa de mi, que tenia todo cuánto esperé merecía en esta vida, como siempre guerrera, y esta vez más por la experiencia, aunque de poco puede servir, pues los sentimientos confunden y abruman, pero no esa voz que viene con eco, dentro de tí, que te hace mas fuerte y con firmeza, asumes tu plan, no importa como estes, donde estes y a donde vayas, dejé que los demonios , huyan y se alejen, con el, en el mismo viento.

 

rosaPuesto que tu eres bella, no cometas el error de seguir utilizando medios, para ser quien no eres, eres quien eres no hay más, sin caretas, sin mentiras, bastante sabes y callas, y ves, pero en la vida, cuando tocas una rosa y te pinchas por su espina, no sabes que te causó más dolor, si el pincho o la flor, que creiste que era lo más bello y te diste cuenta que no, pero el tiempo que es el testigo mas fiel, y da lugar a que las mentiras sepan dulces y a que los momentos amargos, transformen y transmuten a sabios consejos que no fueron escuchados, para vivir la experiencia a ser quien uno quiera que sea, aunque no sea aceptado.