Imagino mi mundo

Imagino mi mundo.

Te busqué tantas veces y no te encontraba, sin darme cuenta que buscaba en los lugares inciertos, donde el vacío se hallaba profundamente sellado en la piel, donde la oscuridad hacia mella donde pasara, donde estas que no te encuentro, busco en mi y no te hallo.

Paseo incansablemente, a veces me agoto, mi mente me invade, y me sumerjo en las profundidades terrenales donde el desespero se apodera de mi, y no te encuentro.

Te busco, y te busco, me imagino en mi mundo que estas, y me siento en paz, pues no se terminó, no hayo minuto del dia que no sienta tu despertar, que no halle en mi en consuelo, de este desaliento que grita en mi , y se integre en mis venas, te busco y no te encuentro.

Suelo buscarte cuando mi mente se acalla, encontrando sosiego y calma, dejando en paz la herida, escuchando bellas canciones que se sellaron  en el tiempo, que el aire conoce  siendo testigo de mi locura.

Te busqué tantas veces y cuando te encontré, me encontré a mi misma, no como otras veces perdida, no perdida de no encontrarme ni sentirme, perdida del amor que sentí, el que siempre habia sentido por mi misma pero con mas intensidad.

Y cuando cierro los ojos, veo lo que busco, lo que aparentemente encontré, o creía haber encontrado, sin pensar en un momento que la vida te brinda aquello que tu interior siente, que la vida pasa y te muestra lo que tu corazón divino espresa.

Amable espiritu que estas despierto, sienteme, sienteme en tu palpitar y muestrame el camino, eleva mi alma a tu reino, y concedeme la libertad de sentir la ilusión, sentir la esperanza y la fe de que lo que busqué y lo que encontré sigue ahi agarrado en mis entrañas, que no es en vano este sufrir, pasar por desafios que la mente acecha con fuerza, y que la bendición viene de camino, como todo en nuestro mundo interno.

Me enfoco en lo que encontré, me enfoco en mi sentir, en lo que me da paz, en lo que me da amor, mi mente esta, que hace que el ego se vuelva en contra de todos acepto, pero no integro, permanece en las sombras, y recibo la luz divina que me da fe que todo pasa para mi mayor bien.