Sentada de nuevo , sintiendo la suave brisa de esta mañana que acaricia mi ser, mi sentir mas profundo e intenso, libre para recordar en medio de mucho ego, de envidia, aun hay muchas almas que no recuerdan su cometido, almas que no se dan cuenta que todos somos uno, y que somos especiales, somos seres únicos , lo primero que hacemos es aprender a hablar y caminar y después hay tanto por aprender….
En el camino se caen tantas hojas de los arboles, tanta energía intensa que viene de la madre tierra, y dejamos tantos sentimientos en un pasado, a veces dolor en nuestro corazón , nuestra frágil inocencia nos aturde y con el paso de los años nos vamos haciendo inmune a no volver a recordar aquellos momentos en los que sentada o tumbada por mis mejillas se deslizaban sin parar un llanto, el llanto que me hacia aceptar aquella circunstancia que me hacia daño.
Y fui aprendiendo que soy yo quien decido a donde ir, con que personas viajar, sentir la primavera aun cuando el frío mas de invierno aprieta, yo como ser divino comprendo que mi soledad es sugestiva, porque los ángeles aquellos que pintamos con alas nos acompañan, aunque la mayoría de veces no las sintamos , y es muy sencillo, no vibramos en la misma frecuencia, tan importante es meditar como comprender que un ejemplo ir a la playa a relajarse nos hace estar mas cerca del yo verdadero, aquel desnudo y puro, su esencia, sin el disfraz protector, y que nos hace sentir la calma , yo muchas veces voy , incluso medito en mi habitación y todo para mi recobra sentido. Muchas veces no sentimos la ayuda porque no las pedimos , la fe te ayuda a no encadenarte y fluir como fluye la