Lo que no se dice

Lo que no se dice.

Pienso si en el cielo  existe el dolor, la tristeza, si se siente alguna emoción distinta a la del bienestar, nuestros seres queridos sufren por nosotros ¿?

Nosotros aquí… como vivimos. Vivimos situaciones que lamentamos y que en cierta manera algunas nos ayudan a superarnos, otras nos abren los ojos de ver a personas que no merecían su presencia a nuestro lado, otras veces sin embargo, se toman decisiones que son de peso, que nos duelen, y nos duelen profundamente en nuestro corazón, pero también  sentimos que los cambios pueden alterar en nuestro estado, que podemos ser mejores que fuimos en un pasado, en el ciclo de la vida nos pasan tantas y tantas experiencias, la lucha interna por superar los miedos, las injusticias, las batallas forzadas , siempre inútiles fallidos del orgullo que nos hace actuar de un modo injusto.

La soledad, ha veces mala consejera por pensar demasiado, no es la soledad que nos hace daño sino nuestro cerebro que quiere anular al corazón, o las personas que se ofrecen en darte un consejo quizás equivocado, o acertado, ir mas allá de tus sueños, volando hacia lo infinito , algo que aun no se ve, ni sabes si existe verdaderamente.

Lagrimas en los ojos porque el corazón siente demasiado, un sentir desconocido y desconcertante, no siendo capaz de controlar las emociones que conmueven  la sola existencia de vida, de estar, un duelo personal.

Tantas y tantas veces que aprendí…. Que todo esta bien, que  no hay un modelo a seguir, un patrón, nos movemos y actuamos por enseñanzas de nuestra familia, de nuestros padres, de amigos, nunca nos enseñaron a volar como los pájaros, o actuar como los ángeles, se habla desde el ego y el corazón se empequeñece y nos hace pobres, de sentimientos, de sentir verdades , de acercarnos al cielo, descubrir el sincero significado de ello, el amor mas dulce y puro que nos hace estar mas cerca de tocarlo.

 

 

Suena el sonido melodico de un cuenco tibetano que hago sonar, penetra en mi… en mis adentros , en mis entrañas , en el palpitar mas hostil y vulnerable, se intenta sanar lo que ha echo daño,  y dulcificar el viento …. el aire… la brisa, el oceano.